El dueño termina siendo el sistema
Todo depende de que una persona recuerde y conecte cada movimiento.
Centraliza la operación diaria y deja a cada puesto una pantalla comprensible, desde quien atiende hasta quien revisa el cierre.

En pequeñas empresas, estos son los lugares donde una libreta o una hoja separada empieza a esconder lo que ocurre.
Todo depende de que una persona recuerde y conecte cada movimiento.
No se sabe quién cambió un precio o anuló una venta.
Ventas, gastos y cuentas llegan en archivos separados.
Una nueva persona o sucursal crea otra versión de los datos.
No son módulos sueltos. Cada paso usa lo que ocurrió antes y deja preparado lo que necesitas revisar después.
Cada persona ve y hace solo lo que necesita.
Asigna puestos preparados para cajero, almacenista, encargado o contador, o crea uno desde cero. Las acciones delicadas, como anular o descontar, se autorizan por separado.

Las respuestas describen lo que Ezpiral hace hoy. Si tu operación tiene una regla especial, conviene revisarla antes de elegir el plan.
Sí. El rol de contador accede a lo contable que necesita, mientras el dueño conserva la vista completa y el control de permisos.
Sí. Ezpiral importa Excel, CSV u ODS, detecta la fila de encabezados y propone qué significa cada columna antes de guardar.
Sí. Se abre desde el navegador del teléfono, la tableta o la computadora y puede agregarse a la pantalla de inicio como una aplicación.
Tus productos, ventas e historial se conservan. Cambia el alcance disponible, no se borra la operación que ya registraste.
No. Son documentos para el control interno y para compartir información comercial; no sustituyen los comprobantes autorizados por la autoridad fiscal de tu país.
Compara el mismo sistema puesto en el orden de otra operación.
Cuéntanos cómo vendes, cómo cobras y qué te cuesta cuadrar. Te ayudamos a empezar por el flujo que más trabajo te ahorra.